Diálogo abierto desde la estética

 

Por María Inés Rodríguez

Profesión: Curadora e investigadora Nacionalidad: Colombiana

 

Contexto

La investigadora y curadora colombiana María Inés Rodríguez se refirió, en Café Generación, a las relaciones que se plantean entre la obra de arte, el artista y el espectador, partiendo del hecho de que el objeto o la acción en el espacio público van mucho más allá de un asunto estético o decorativo concebido para llenar un vacío en una esquina, una plaza o un parque.

 

De ahí la importancia del Encuentro Medellín 2007. Ciudad + Arte Contemporáneo-Espacios de hospitalidad que se realizará a partir de enero del próximo año, pues posibilitará un diálogo entre artistas nacionales o internacionales, curadores y críticos de arte y el público en general.

 

María Inés Rodríguez es representante del Comité Curatorial de ese Encuentro. Es curadora independiente, y actualmente vive y trabaja en París.

 

Son varias las exposiciones y proyectos de investigación que ha desarrollado en espacios de arte contemporáneo. Ha hecho parte de numerosas publicaciones especializadas y ha publicado los periódicos Instantant city y Bogotham city; hace parte del equipo de editores de la revista Valdez. Entre sus proyectos recientes se encuentran Nuestra música, silenciosamente; Bocas de ceniza y Cuando el río suena.

 
 

 

En el espacio público la obra se le aparece al transeúnte. Ella se convierte en parte vital de su entorno. 

 

  • La relación arte-artista-espectador genera nuevos contenidos. 

 

El arte en la ciudad no es solamente la instalación de un objeto que decora, puede ser también una intervención del artista que va a generar una problemática específica relacionada con el contexto en el que se inscribe. El artista se adapta a nuevos medios al salir del espacio museal y ocupar el espacio público.

 

Y lo público implica en la ciudad una historia, una serie de cruces, de negociaciones y de usos. En cada ciudad han pasado muchas cosas y eso es lo que la convierte en un escenario particular, con unos imaginarios únicos. Cada calle está llena de ideas.

 

El arte en el espacio público de una ciudad plantea un encuentro con el espectador y la realidad que éste vive. Implica, además, una revisión crítica de los vehículos que van entre el público y la obra. Hay allí unas relaciones duraderas, que tienen un carácter emotivo y un alto contenido. El artista francés Robert Filliou decía que "el arte es lo que hace la vida más interesante que el arte".

 

Hay, por tanto, una relación horizontal, no vertical, y allí es donde se tejen una serie de intercambios: algo ocurre y eso que ocurre allí posibilita una transformación, porque se movilizan representaciones y se promueven nuevas nociones de realidad.

 

El Encuentro de Arte en Medellín que se realizará el año próximo parte de la idea de trabajar la ciudad como un espacio, la posibilidad de hacer interactuar al que llega con aquellos que lo reciben. Esto motivará diferentes análisis y lecturas, en un diálogo abierto donde se hace presente lo histórico, lo social, lo político y lo estético.

 

La obra de arte propicia un debate. Hay allí un modus operandi que produce una relación distinta, que motiva la expansión de sentidos e invita a una reacción. Así, el arte lo hacen tanto los artistas como los espectadores, hay una especie de común-unión en la dimensión pública del arte, bien en espacios abiertos o cerrados. Y esa dimensión se plantea por la relación que se produce entre el espectador y el objeto, en lo que pasa ahí entre ambos.

 

No hay una noción de un arte contemporáneo, pues no hay una única verdad. Cada uno propone desde su hacer y desde su propia experiencia. Actualmente el artista no sólo se dedica a la producción de sus obras también ocupa diferentes roles que lo pueden llevar a ser el curador de sus propias exposiciones o el motor y crítico de proyectos que involucran a otros artistas. Hay una gran energía, casi alucinante, que necesita mostrarse, hacerse visible.

 

La práctica artística incluye el trabajo del artista así como también la del crítico, el curador, el museógrafo, el guía de museo, etc. Y de ahí la importancia de la formación en crítica de arte y curaduría en las escuelas y facultades de arte. Encuentros como Medellín 2007 posibilitarán también esa actividad pedagógica.

 

Periódico El Colombiano, suplemento Generación, Medellín, 19 de noviembre de 2006, página 6

 

 

 

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